Vinieron a Dialogar

por Mami (María)

por P. Javier Avila Aguirre, S.J., quien me dió su autorización para publicarlo.

Vinieron a dialogar, a ofrecer su visión y su verdad sobre los Acuerdos de San Andrés, a dar la mano a los legisladores para que quitaran las malas interpretaciones y los rumores que sobre los mencionados Acuerdos habían venido circulando.

Ofrecieron la mano..., pero la venda de los ojos no cayó, y los que se creen dueños del País, los que pretenden decidir la vida de la gente digna, impusieron su orgullo y su lenguaje. No fue el lenguaje de Marcos lo "insolente", no fue el supuesto "protagonismo" de Marcos, no fue la palabra agresiva de Marcos lo que molestó, no; fue el lenguaje de los legisladores insolentes, de los que nunca han conocido la enfermedad ni la muerte del indígena, de los que nunca han conocido el "desplazamiento" ni la presencia de un ejército agresivo, de los que nunca han tenido que abandonar lo poco o lo mucho huyendo con lo único que pudieron haber tomado en sus manos (que ordinariamente es sólo la familia), de los que tienen asegurado el pan nuestro de cada día, de los que le rezan a su dios (con minúscula) para que les siga "amparando" por el camino, de los que nunca han necesitado de PROGRESA, ni PROCAMPO, ni repartos ejidales, ni de las migajas que caen de la mesa del patrón, ni de "brigadas de salud", ni de la bondad y la misericordia del gobierno y las instituciones "generosas" que nos acercamos al indígena.

"Esos", los perfectamente identificados, los que sólo saben de leyes, los que nunca tienen que hacer cola para conseguir un cubo de agua o la cita "en el Seguro", los que nunca son rebotados de oficina en oficina porque "nadie les puede dar la mano", los que no tienen que pelear un pedazo de tierra para sobrevivir (les sobra en las playas y en su casa), los que no tienen que abandonar -literalmente- a sus familias para salir en búsqueda de cualquier trabajo, los que no aumentan las estadísticas en México sobre la pobreza, los que no llevan muchos, muchísimos años (¿les gusta 500?) "suplicando" un lugar digno en la sociedad, porque ya lo adquirieron con su "esfuerzo" o por una "herencia digna" de sus padres también "dignos" y "esforzados". Esos personajes, los que comen tres veces al día, los que nunca han sabido lo que es una asamblea ejidal, ni saben con qué se come la pobreza ni jamás han soportado a los caciques, los que ignoran el significado de la palabra "incluyente" y la han confundido con "influyente", los que ignoran el mensaje del amor.

Con todos esos personajes (con minúscula) vinieron a dialogar y todos vieron sólo el "Marco" de la ventana y no les interesó ver el interior de ese "México profundo"; y perseveraron en su ceguera deslumbrados por los "reflectores" que los medios pusieron sobre un personaje y olvidaron a "Todos", a los "Demás"; y permanecieron obstinados creyendo que no estaban ahí los pueblos indígenas sino sólo un grupo de "provocadores", "mentirosos", "tramposos"....

Pues al regresar la DIGNIDAD (con mayúscula) a su refugio de las montañas del sureste mexicano, a sus barrancos y montañas de la Tarahumara, esos personajes (con minúscula) a quienes siempre ha molestado la presencia del indígena y sus justos reclamos, creerán haber triunfado, pero sólo habrán echado más leña al fuego para que el dolor y la rabia se aumente en muchos pueblos y en quienes en ellos creemos porque los amamos. Los multicitados "esos personajes", y nadie más serán señalados por la historia -desde ya- como los responsables de la inestabilidad y la lejanía cada vez mayor de una paz con justicia y dignidad. Los pueblos DIGNOS no se van ni se irán; aquí están y aquí seguirán, en donde menos se imaginan.

Y van apareciendo otros personajes desde las concamines, las coparmexes y los consejos empresariales invitando -ahora sí- a "dialogar", a "negociar", lamentando que "se abandone una causa tan profunda como es la de los indígenas mexicanos" (sic). No entiendo desde cuándo para estos personajes los indígenas mexicanos son una "causa tan profunda" ¿por el turismo? ¿el folklore que representan? ¿las tierras que habitan? ¿esa viene siendo la "causa tan profunda"? Resulta que si llegan a México los Comandantes, molestan; y si ahora se van, "pierden credibilidad". ¡Quién entiende a los "grandes señores"!

Desde Tarahumara, con el corazón fundido entre la DIGNIDAD frente al Congreso de la Unión este 22 de Marzo, día que ha quedado escrito en el corazón de la gente digna -igual que el 11 del mismo mes-, uno más con vocación de "excluido".



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